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PSSD y relaciones: adaptarse después de un crash

Después de un crash de PSSD, las relaciones se resienten. Cómo hablarlo con su pareja, su familia y sus amistades, y cómo buscar apoyo.

PorMorten SkovPublicadoActualizado

La disfunción sexual post-ISRS (PSSD) puede poner a prueba sus relaciones. Con su pareja, con su familia o con sus amistades, los cambios que trae la PSSD son difíciles para usted y para quienes le rodean. Este artículo recoge algunas orientaciones para afrontarlos, con la experiencia de otras personas que han pasado por lo mismo.

Hablar con su pareja

Uno de los aspectos más duros de la PSSD puede ser lo que hace con la relación de pareja. Hablarlo abiertamente es imprescindible, aunque cueste, porque se trata de algo muy personal.

«Tardé en poder contarle a mi pareja lo que me estaba pasando. Cuando lo hice, pudimos afrontarlo juntos, aunque no fue fácil.» - Persona con PSSD, Reino Unido

A algunas personas les ayuda explicar los cambios físicos y emocionales. De ahí pueden salir más comprensión y más apoyo mutuo.

«Empezamos a hablar de la relación con más sinceridad. Eso nos ayudó a reencontrarnos en otros planos, aunque la parte física siguiera siendo difícil.» - Persona con PSSD, Reino Unido

Ajustar las expectativas con la familia y las amistades

Puede que su familia y sus amistades no entiendan enseguida qué es la PSSD ni cómo le afecta. Conviene ajustar sus expectativas y explicar su situación con claridad.

«Tuve que explicarle a mi familia que quizá ya no podría hacer tanto ni estar tan presente como antes. Fue duro, pero cuando lo entendieron me apoyaron más.» - Persona con PSSD, Reino Unido

También es importante asumir que no todo el mundo va a reaccionar bien. A algunas personas les cuesta entender o aceptar la enfermedad.

«Al principio una de mis amistades no acababa de entenderlo y pensaba que era solo una fase. Tardó un tiempo, pero acabó entendiéndolo cuando le pasé más información.» - Persona con PSSD, Estados Unidos

Cuando la reacción duele

No todas las reacciones serán buenas y conviene prepararse para ello. Hay quien responde con incredulidad o con incomodidad.

«Cuando mencioné la PSSD por primera vez, mi pareja se mostró escéptica y no acababa de creer que fuera real. Me dolió. Con el tiempo compartí más información, tuvimos conversaciones más profundas y eso ayudó.» - Persona con PSSD, Reino Unido

«Una amistad muy cercana no pudo con la conversación y se alejó de mí. Fue doloroso, pero tuve que centrarme en la gente que sí me apoyaba.» - Persona con PSSD, Canadá

Cuando las relaciones se fortalecen

A pesar de las dificultades, muchas personas ven que sus relaciones pueden salir reforzadas cuando lo afrontan juntas.

«Nuestra relación pasó a girar más en torno al apoyo emocional y a la comprensión, y eso nos unió como no lo habíamos estado antes.» - Persona con PSSD, Reino Unido

Tener alrededor una red de personas que entienden y que apoyan es fundamental para mantener relaciones sanas mientras convive con la PSSD.

Para saber más

Adaptarse a la vida con PSSD cuesta, sobre todo en lo que toca a las relaciones. Hablando con claridad y buscando el apoyo de quienes entienden, es posible afrontar estos cambios y conservar los vínculos que importan.

Todas las citas se han traducido del inglés.

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