PSSD: cuidar la pareja, la familia y las amistades
La PSSD pone a prueba la intimidad y la convivencia. Qué decir, qué esperar y cómo sostener su propio bienestar mientras tanto.

Vivir con disfunción sexual post-ISRS (PSSD) puede ser durísimo, y a menudo afecta a mucho más que a su bienestar físico y emocional. Las relaciones con la pareja, con la familia y con las amistades también pueden verse muy tocadas. Este artículo quiere ayudarle a afrontar esas dificultades con empatía y comprensión, y ofrece sugerencias para cuidar sus relaciones en este momento difícil.
Aviso
SIDEfxHUB es una organización benéfica dedicada a apoyar a las personas afectadas por el PFS y la PSSD. No somos profesionales sanitarios, y lo que se cuenta aquí procede de la experiencia de las personas con PSSD. Consulte siempre con un profesional para obtener consejo.
El impacto de la PSSD en las relaciones
Las relaciones se construyen sobre la comunicación, la confianza y la intimidad, tres cosas que se tensan cuando se convive con una enfermedad como la PSSD. Estas son algunas de las formas en que la PSSD puede afectar a sus relaciones y algunas ideas para afrontarlas:
Hablarlo con su pareja
Si tiene pareja, hablarle de sus síntomas de PSSD puede dar mucho respeto. Aun así, la comunicación abierta es fundamental para mantener la confianza y el entendimiento. Algunas cosas a tener en cuenta:
1. Hable con sinceridad, pero con delicadeza
Es importante hablar con sinceridad con su pareja sobre lo que está viviendo, pero también tener en cuenta sus sentimientos. Explique sus síntomas y cómo le afectan, e intente hacerlo de una forma que no la desborde.
2. Cuide la intimidad emocional
La intimidad física puede ser complicada, pero conviene alimentar la cercanía emocional. Pasen tiempo de calidad juntos, mantengan conversaciones que importen y déjele claro a su pareja su compromiso con la relación.
Dificultades que pueden aparecer
Por desgracia, no todas las parejas entienden o acompañan lo que se está viviendo. Estas son algunas reacciones que puede encontrarse y cómo manejarlas:
1. Negación o quitarle importancia
A algunas parejas les cuesta creer que la PSSD sea una enfermedad real, o restan importancia a sus efectos. En esos casos conviene tener paciencia y ofrecerles información y recursos que expliquen la PSSD.
2. Frustración o reproches
Su pareja puede expresar frustración o incluso culparle de los cambios en la relación. Si ocurre, intente tener una conversación abierta y tranquila sobre cómo les está afectando la PSSD a los dos, y valore acudir a terapia de pareja para tener más apoyo.
Mantener las relaciones con la familia y las amistades
La PSSD también puede afectar a su relación con la familia y con sus amistades, sobre todo si no entienden del todo lo que está viviendo. Así puede manejar esas situaciones:
1. Elija con quién lo comparte
Decida con cuidado a quién quiere contárselo. No todo el mundo necesita conocer los detalles de su enfermedad, y no pasa nada por guardarse algunas cosas.
2. Busque apoyo en quien lo entiende
Apóyese en las amistades y los familiares que son empáticos y le acompañan. Rodearse de gente que comprende puede marcar una diferencia enorme en cómo sobrelleva la PSSD.
Ejemplos de otras personas con PSSD
Estos son algunos ejemplos de cómo otras personas con PSSD han manejado las dificultades en sus relaciones:
1. Tomarse un tiempo
Un paciente comprobó que tomarse un pequeño descanso de su relación le ayudó a ordenar sus ideas y a afrontar la situación con más calma. Ese tiempo separados permitió a ambos pensar cómo seguir adelante juntos.
2. Crear rutinas nuevas
Otro paciente contó cómo se centró en crear con su pareja rutinas nuevas que no giraran en torno a la intimidad física. Empezaron una afición compartida, y eso reforzó su vínculo de otra manera.
Para saber más
- ¿Qué es la PSSD? Una introducción a los riesgos de tomar antidepresivos
- Notificar efectos adversos
- Registro de pacientes de PSSD y PFS
- Grupos de WhatsApp
Recuerde que cuidar las relaciones en esta etapa puede ser difícil, pero que con comprensión, paciencia y apoyo es posible mantener vínculos fuertes y sanos. No dude en acercarse a quienes han pasado por lo mismo: pueden ofrecerle una mirada y un ánimo que no encontrará en otro sitio.