La crianza con PFS y PSSD
Criar a sus hijos con PFS o PSSD: cómo compaginar el cuidado propio, qué contarles según su edad y cómo repartir la carga en los días peores.

Criar ya es bastante difícil de por sí, pero si además convive con el síndrome post-finasterida (PFS) o con la disfunción sexual post-ISRS (PSSD) puede llegar a desbordarle. Estas enfermedades afectan a la energía, al estado de ánimo y a la salud en general, y eso hace difícil ser la madre o el padre que querría ser. Aquí tiene algunas ideas para llevar la crianza mientras convive con el PFS o la PSSD.
Equilibrar la crianza y el cuidado propio
Convivir con el PFS o la PSSD obliga a cuidarse, incluso cuando la crianza se lleva casi todo su tiempo y su energía. Estas son algunas formas de compaginar ambas cosas:
- Hable de ello: cuénteselo a su pareja y a sus hijos, según la edad que tengan. Explíqueles que habrá días en los que no se encuentre bien.
- Reparta las tareas: pida ayuda a su pareja, a su familia o a sus amistades. Repartir la carga le hará las cosas más llevaderas.
- Póngase metas realistas: asuma que no puede llegar a todo. No pasa nada por tener días malos y dejar algunas cosas sin hacer.
Formas de afrontarlo
Manejar los síntomas mientras se cría requiere estrategias concretas para que usted y la vida familiar sigan su curso:
- Mantenga una rutina: una rutina diaria le ayuda a llevar mejor los síntomas y da estabilidad a sus hijos.
- Técnicas de relajación: prácticas como la meditación, el yoga y la respiración profunda pueden reducir el estrés y mejorar el ánimo.
- Vida saludable: comer bien y hacer ejercicio suave puede influir de forma positiva en su salud y en su estado de ánimo.
Apoyo emocional
El apoyo emocional es fundamental cuando se convive con el PFS o la PSSD. Acuda a las redes de apoyo para contar lo que le pasa y recibir ánimo:
- Únase a grupos de apoyo: el contacto con otras personas que entienden su enfermedad alivia y aporta consejos prácticos. Eche un vistazo a nuestros grupos de WhatsApp de SIDEfxHUB.
- Busque ayuda profesional: plantéese acudir a psicoterapia para que le acompañen en las dificultades emocionales de criar con PFS o PSSD.
- Trátese con amabilidad: reconozca lo que está haciendo y tenga claro que pedir ayuda y descansar cuando hace falta es lo normal.
Mantener viva la esperanza
Convivir con el PFS o la PSSD es duro, pero conviene mantener la esperanza y fijarse en lo positivo:
- Celebre los pequeños logros: valore las pequeñas victorias, como tener un buen día o terminar una tarea.
- Manténgase al día: siga de cerca la investigación y los tratamientos para el PFS y la PSSD. Saber más le da fuerza y abre la esperanza de que las cosas mejoren.
- Haga cosas que disfrute: reserve tiempo para aficiones y actividades que le gusten. Eso le da un respiro de la rutina y le mejora el ánimo.
Criar con PFS o PSSD es difícil, pero con las estrategias y el apoyo adecuados puede manejar sus síntomas y disfrutar de la vida en familia. Recuerde que hay muchas más personas en su misma situación. Existen recursos y comunidades dispuestas a acompañarle.
Si busca más apoyo e información, visite el sitio web de SIDEfxHUB.
Equipo de SIDEfxHUB
Este artículo ofrece orientación general y no sustituye al consejo médico profesional. Consulte siempre con su médico o médica para recibir indicaciones adaptadas a su situación.