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Riesgos de la finasterida y la dutasterida a largo plazo

Los riesgos para la salud del uso prolongado de finasterida y dutasterida: hígado, riñón, vista y alteraciones metabólicas como la diabetes tipo 2.

PorMorten SkovPublicadoActualizado

Riesgos para la salud del uso prolongado de finasterida y dutasterida

Fuente: la información de este artículo se basa en el estudio de Abdulmaged M. Traish titulado «Health Risks Associated with Long-Term Finasteride and Dutasteride Use: It’s Time to Sound the Alarm», publicado en World Journal of Men’s Health. Para un examen más detallado puede consultar el estudio completo (en inglés).

Para tratar la hiperplasia benigna de próstata (HBP) y la alopecia androgénica, muchos hombres han recurrido a los inhibidores de la 5-alfa-reductasa, como la finasterida y la dutasterida. Estos fármacos, considerados en general «tolerables y seguros», actúan inhibiendo la conversión de testosterona en su forma más potente, la 5-alfa-dihidrotestosterona (5α-DHT). Cada vez hay más indicios, sin embargo, de que esa inhibición puede acarrear riesgos graves y prolongados para la salud que no se han reconocido del todo. Es hora de dar la voz de alarma sobre los posibles peligros de estos medicamentos.

El peligro invisible: un déficit de andrógenos más allá de la testosterona

La 5α-DHT cumple un papel decisivo en el funcionamiento de varios tejidos, entre ellos el hígado, el páncreas, los riñones y los ojos. La finasterida y la dutasterida reducen con eficacia los niveles de 5α-DHT, pero esa reducción puede provocar una forma nueva de déficit androgénico específico de cada tejido, independiente de los niveles de testosterona en sangre. Ese estado de déficit de andrógenos podría contribuir a una serie de alteraciones metabólicas que solo ahora se empiezan a comprender.

1. Enfermedad por hígado graso no alcohólico (EHGNA) y esteatosis hepática

La investigación ha mostrado que inhibir la 5α-DHT puede provocar problemas hepáticos importantes. Estudios en modelos animales han demostrado que la finasterida y la dutasterida pueden inducir esteatosis hepática, antesala de enfermedades del hígado más graves como la EHGNA. Resulta especialmente preocupante, porque la EHGNA es un factor de riesgo importante de fibrosis hepática y cirrosis. [1]

2. Mayor riesgo de diabetes tipo 2 (DM2)

Los hombres tratados con finasterida o dutasterida han mostrado un riesgo mayor de desarrollar resistencia a la insulina y DM2. Los estudios indican que estos fármacos deterioran la sensibilidad a la insulina en los órganos periféricos y provocan cambios metabólicos importantes. Un estudio poblacional amplio reveló que quienes tomaban estos medicamentos durante largo tiempo tenían una incidencia de DM2 mayor que quienes recibían otros tratamientos para la HBP. [2]

3. Alteraciones oculares y ojo seco

El papel de la 5α-DHT en la salud ocular se ha subestimado. La inhibición de esta hormona se ha relacionado con la aparición de ojo seco, caracterizado por una menor producción de lágrimas y una mayor inflamación de las glándulas lagrimales. Esos cambios pueden afectar gravemente a la calidad de vida de los pacientes y, aun así, suelen pasarse por alto en la consulta. [3]

4. Posible alteración de la función renal

Los indicios que van apareciendo sugieren que la finasterida y la dutasterida también pueden deteriorar la función renal. Se ha visto que estos fármacos reducen la expresión del receptor de andrógenos en el tejido renal, lo que provoca cambios histopatológicos como glomeruloesclerosis y fibrosis tubulointersticial. Esas alteraciones podrían predisponer a la enfermedad renal crónica (ERC) a quienes los toman durante mucho tiempo. [4]

Qué significa todo esto

Estos hallazgos sugieren que los riesgos del uso prolongado de finasterida y dutasterida van mucho más allá de los conocidos efectos sexuales. La reducción de 5α-DHT puede alterar distintos procesos fisiológicos y provocar disfunciones metabólicas y orgánicas importantes. Eso obliga a revisar el perfil de seguridad de estos fármacos, sobre todo teniendo en cuenta los millones de hombres que los toman durante periodos largos.

Conclusión: hace falta vigilancia y más investigación

La finasterida y la dutasterida han aliviado a muchos hombres con HBP y alopecia androgénica, pero es imprescindible reconocer los posibles riesgos que suponen a largo plazo. Los profesionales sanitarios deben tener en cuenta esos riesgos al recetarlos y vigilar de cerca a los pacientes por si aparece cualquier señal de disfunción metabólica u orgánica. Hace falta con urgencia más investigación para entender por completo el alcance de los efectos de estos medicamentos en la salud.

Si usted es paciente, es fundamental que hable con conocimiento de causa con su médico o médica sobre los posibles riesgos de estos tratamientos. Si aparece cualquier síntoma inusual, como cambios en la visión, dolor hepático o señales de diabetes, busque atención médica de inmediato.

En SIDEfxHUB trabajamos para dar a conocer los posibles peligros del uso prolongado de finasterida y dutasterida, y apoyamos activamente la investigación mediante la recaudación de fondos. Si sufre efectos secundarios por la finasterida o Propecia, encontrará ayuda en nuestros grupos de WhatsApp.

Recursos adicionales

Lea el estudio completo (en inglés).

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