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Cómo Propecia arruinó la carrera de boxeo de Chris

Chris boxeaba a buen nivel hasta que tomó Propecia. Cuenta cómo perdió fuerza, encaje y función eréctil en tres años con finasterida.

PorMorten SkovPublicadoActualizado

Me llamo Chris y quiero contar cómo Propecia destrozó mi salud y mi carrera de boxeo en apenas tres años.

Antes de empezar con Propecia, mi palmarés era sólido: 7 victorias, 5 de ellas por KO, y una sola derrota. Había hecho más de 1.000 asaltos de sparring con muchos púgiles de nivel mundial sin caer nunca a la lona. Era conocido por mi fuerza y por poder entrenar con boxeadores mucho más pesados que yo sin ningún problema.

Todo cambió cuando empecé a tomar finasterida. Casi de inmediato noté una caída brutal de mi fuerza y mi pegada. No aguantaba un golpe ni de rivales bastante más ligeros que yo, algo que no me había pasado nunca. Y más allá del bajón físico, no conseguía mantener una erección, señal clara de que mis niveles de testosterona se habían desplomado. Resultaba especialmente preocupante porque parecía empeorar con las dietas estrictas y los entrenamientos duros que exige el boxeo.

El impacto no fue solo físico, también psicológico. A medida que empeoraba mi rendimiento sobre el ring, empeoraba mi salud mental. Sufrí una depresión grave, agravada por las burlas que recibía en mi pueblo. De ser el héroe local del boxeo pasé a ser el hazmerreír, y eso fue más que horrible.

De 2004 a 2007, tomar finasterida fue el mayor error de mi vida. Después de empezar con el fármaco no volví a ganar ni un combate: los perdí todos por KO. Desde que lo dejé sigo lidiando con la testosterona baja y con menos libido. Mi experiencia con este medicamento fue una pesadilla que no le deseo a nadie.

Es esencial que, como comunidad, nos mantengamos unidos, apoyemos la investigación en marcha y demos a conocer esta enfermedad. Contando lo que nos ha pasado y uniendo nuestras voces podemos impulsar la búsqueda de tratamientos que nos devuelvan a la normalidad. Con el tiempo encontraremos una solución, pero hace falta que estemos todos juntos y que se nos oiga. Su historia importa: sigamos empujando juntos.

Este relato se ha traducido del inglés.

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